Esta es una de las etapas por la que muchos jóvenes a partir de los 15-16 años pasan, generalmente influenciados por algunos amigos, así como también, por el deseo de sentirse " grandes e independientes " ahora que ganan sus primeros sueldos. En estos casos lo mejor es que te sientes a conversar con tu hijo haciéndole comprender que si no se prepara a conciencia para tener alguna formación profesional, difícilmente podrá triunfar en el mundo laboral. Y menos aún, con la alta competitividad que hoy por hoy existe en la mayoría de los campos laborables. No obstante, si persiste en su idea de trabajar, plantéale la alternativa de buscar alguna ocupación que sea compatible con sus estudios.