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Stress

El estrés, tercera preocupación del mundo moderno según la Organización Mundial de la Salud, es el causante de un número de enfermedades cada vez mayor. Sin embargo, con sentido común, es posible controlarlo y utilizarlo positivamente

Aura Mireles León

Múnich

¿Qué es?

El estrés es la respuesta psicológica y biológica que da el ser humano a todos los estímulos y las agresiones que lo afectan a lo largo de la existencia, sean estas de orden físico o psicológico. Puede tratarse de estímulos positivos como la alegría, o de estímulos negativos como la pena, la tristeza, una agresión física, etc... En todos los casos, el organismo genera una respuesta biológica que consiste en secretar diferentes hormonas: adrenalina, cortisol, etc..., y provocar reacciones bioquímicas como la modificación de la tasa de azúcar.

Tipos de stress

Cuando la reacción del organismo es buena, es decir, bien adaptada a la agresión, no se produce desorden biológico ni psicológico, se dice entonces, que el estrés es positivo. Por el contrario, cuando la respuesta es mala, el organismo se desequilibra, secreta en forma anormal ciertas hormonas, provocando angustia y fenómenos de ansiedad. Este tipo de estrés es llamado negativo, así como sus consecuencias.

Factores desencadenantes

Dos tipos de factores desencadenan en estrés negativo: los "grandes estresantes" y los "pequeños estresantes". Entre los primeros se encuentran los más conocidos: muertes, separaciones, fracasos, despidos, enfermedades. Los segundos, en apariencia insignificantes, son los más frecuentes y los más peligrosos porque se repiten erosionándonos emocionalmente, poco a poco. Se trata de las pequeñas humillaciones, frustraciones, insatisfacciones, contrariedades, dificultades financieras, la sensación de ser dominado, las malas relaciones conyugales o profesionales, la soledad y el aburrimiento.

Sintomatología

Físicamente lo podemos detectar por la presencia de taquicardia, sudoración excesiva o al notar dolores de espalda, pecho, trastornos gástricos, dolor de cabeza, alopecia y dermatitis. Mientras que, psicológicamente, nos podemos encontrar inquietos y podemos sentir ansiedad, angustia, tristeza, depresión o puede ir acompañado de una disminución de la autoestima. Todo esto se verá reflejado también en nuestra conducta, llevándonos a comer, beber o fumar excesivamente, o experimentando risas nerviosas o temblores.

¿Cómo prevenir el estrés negativo?

El mejor tratamiento es preventivo. No hay que esperar a estar agotado por el estrés para reaccionar y tratar de remediarlo.
Por eso es necesario, respetar las siguientes consignas:
• Sea usted mismo. No trate de "parecer" una persona diferente.
• Sepa adónde va, que quiere hacer de su vida. Dése un objetivo y un fin realista a su alcance.
• Diversifique sus actividades para estimularse y cuando un obstáculo surja, esquívelo en lugar de sumergirse de cabeza en él.
• Aprenda a expresarse. No se reprima, muestre sus emociones. Lo importante es descargar la energía negativa que se acumula en usted.
• Evite las contrariedades inútiles, lo que le disgusta. No se coloque en situaciones embarazosas y huya si es necesario.
• Analice las situaciones y las agresiones tomándoselo de ser posible, con humor.
• Tome distancia, preste atención a lo esencial y a sus valores de referencia.
• No espere demasiado de los otros y aprecie lo que tiene actualmente.
• Evite las relaciones negativas y las personas que le restan energías inútilmente.
• No haga demasiado, ni muy poco. Viva en función de sus capacidades biológicas.
• Administre su tiempo, aprovéchelo. Realice pausas durante su jornada habitual, para descansar y recuperarse.
• Ría, libere tensiones, practique algún deporte.
• No viva pendiente del reloj.
• Mantenga una dieta que incluya alimentos ricos en magnesio (mariscos, cereales integrales, frutos secos y legumbres), vitamina C (frutas y hortalizas) y vitamina B1 (levadura y quesos poco curados).
• No abuse del sol.
• Procure hablar pausadamente y aprenda a escuchar.
• Evite los ruidos molestos.
• No abuse del alcohol, café y el tabaco.

Recomendaciones finales

Observar su conducta y escuchar lo que su cuerpo le dice es la mejor manera de saber si usted está estresado. Si comienza a despertarse fatigado, tiene insomnio, está irritable, ansioso o nota modificaciones en su conducta sexual, consulte con su médico e inicie una actividad física intensa para descargar energías negativas. También es recomendable llevar a cabo un entrenamiento en técnicas de autohipnosis y relajación a fin de aprender a fijar su mente en sensaciones placenteras, tranformando el estrés en energía positiva, vital para una mejor calidad de vida.


CONSULTAENLINEA - MIÉRCOLES 12 DE SEPTIEMBRE DE 2001

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